Un día en el que lo juegas todo

Mañana se realizará el examen MIR. Para los que no saben qué es, el MIR es el examen que los médicos en España tenemos que realizar (y aprobar) para tener la oportunidad de entrar en lo que se llama “Formación Sanitaria Especializada”, es decir, formarnos en una especialidad médica. Se realiza una vez al año, generalmente el último sábado de enero o el primer sábado de febrero y por el momento, no existe otra manera de acceder a una plaza para especializarse. 050MIR

Esto quiere decir que en una tarde, en 5 horas que dura el examen, estás jugándote la única posibilidad en ese año de seguir adelante en tu formación como médico. Fallar ese día significa tener que esperar al menos 1 año para volverlo a intentar. Y “fallar” no significa necesariamente que seas mal médico o estés mal preparado. Ni siquiera significa que hayas hecho un mal examen. Lo complejo de este sistema hace que incluso habiendo hecho un buen examen, no puedas acceder a la especialidad que quieres, en el lugar que quieres. Pero ni modo, nos guste o no, es lo que hay.

En los últimos años han complicado la cosa añadiendo preguntas con imágenes de pruebas complementarias y estableciendo un punto de corte en la calificación, que es imprescindible alcanzar para, como mínimo, aprobar y poder seguir adelante.

Pienso en esto y veo muy lejano aquel enero de 2006, la última vez que pasé por este calvario. Parece una eternidad y muchas lunas han salido desde entonces. Pero en su momento fue duro, tanto que me tocó hacerlo 3 veces (3 años) para poder obtener una plaza como residente de pediatría y por fortuna a la tercera fue la vencida.  En ese momento había decidido que era el último intento y que si no lograba acceder a pediatría, me dedicaría a “la especialidad más compatible con mi personalidad”que pudiera elegir con la nota que sacara, a pesar de tener a mis espaldas dos experiencias fallidas con Neumología y Rehabilitación. Nunca sabré si realmente ese habría sido el último intento porque a veces puedo ser muy terco.

Vaya desde aquí mi palabra de ánimo, aliento y el deseo de la mejor de las suertes a aquellos que estarán mañana definiendo su futuro a corto y largo plazo. Y especialmente a los aspirantes herreños, que espero lean esta nota y sepan que les deseo el mejor resultado y la mejor elección.

 

 

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2 Comments

  1. No es terquedad ni testarudez, querido! Es conciencia de saber lo que se quiere y fortaleza para obtenerlo cuando depende sólo de nuestra voluntad y esfuerzo!!! Te admiro y estoy de ti muy orgullosa, por haberlo conseguido!!!

    • Juan Morales Hernandez

      Hola madrina, muchas gracias por tus palabras. UN besote :-))

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